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FIL La Libertad: el público de Trujillo, libros piratas y las urgentes mejoras que necesita el evento cultural

Luis Paliza, historiador y promotor cultural, participó de manera activa en el espacio libresco. Aquí deja sus reflexiones tan necesarias como urgentes.

A propósito de la nota que publicó Carlos Perez, hace unas semanas atrás en el Diario Correo, sobre la IV Feria Internacional del Libro (FIL) de La Libertad, quisiera agregar algunos puntos que, como expositor y editor, me llamaron la atención.

1. Lo mejor fue el público trujillano. No hay duda que cada año asisten más ciudadanos a la feria, sobre todo que lo hacen en familia (algo que no se ve en la FIL Lima). Los escolares son llevados por sus profesores a recorrer la feria y el propósito está en conocer y preguntar qué editoriales exponen, qué libros ofrecen y qué activades pueden encontrar.

2. La actitud de la Municipalidad. Estoy de acuerdo con Carlos cuando afirma que nuestras autoridades «menosprecian cualquier iniciativa en favor de la lectura». El primer día de feria y los trabajadores municipales se ponen a «restaurar» la pileta de la Plazuela. ¿No es acaso una actitud hostil contra la feria y los asistentes? Y hace poco el alcalde salió a declarar que pronto «harán una feria de libros de verdad» (¡?)

3. El homenaje a Antenor Orrego. No fue un homenaje. Me preocupa que no se haya preparado algo más que cinco conversatorios (donde se dijo casi lo mismo). Había una exposición de fotos pero sin nadie que mediara o explicara. No se publicó ningún libro de él o sobre él, tampoco se discutió su importancia en Amauta (que este año es su centenario). ¿Sabrá la universidad o los organizadores de los valiosos textos que dejó Antenor Orrego sobre la vida intelectual de Trujillo en las primeras décadas del XX?

FIL Trujillo

4. «Feria pequeña, modesta y austera, incluso precaria». Esta es la mejor definición que nos dejó Carlos, porque realmente fue así. Y entiendo que las limitaciones económicas generan estas deficiencias, ¿pero es que acaso no se puede trabajar y gestionar para que cada año mejore? La Cámara solo funciona en feria y luego desaparece. No tiene más actividad en el año. Pueden postular a los estímulos económicos para financiar la próxima feria, como se hizo en Ica, Huancayo, Lima y los independientes, ¿por qué no buscan formas de generar ingresos?

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5. No es una feria de La Libertad, tampoco internacional. La provincias de La Libertad destacaron pór su ausencia (ninguna editorial ni proyectos de fomento de la lectura). La feria no ve más allá de Trujillo y Lima (por eso que sus invitados de lujo son de la capital). El problema es que no hay un trabajo de involucrar a las otras provincias ¿o es que las hay? Tampoco se discutió de las problemáticas sociales que viven en Patáz, Huamachuco, Virú, etc. Las ferias de libros NO deben romantizar el libro ni el acto de leer, sino que deben de poner en agenda los problemas de la sociedad, porque es lo que vivimos a diario. Una feria de espaldas a los problemas es una feria de fantasias. Traer a uno, dos o tres escritores del extranjero no hace a la feria «internacional». ¿Hubo alguna editorial extranjera? ¿Hubo algún intercambio de experiencias editoriales con otros países? ¿Hubo actividades culturales que involucrara a otros paises? No hubo nada de eso. Que sea internacional o no es lo de menos. Es un etiqueta pedante como risible.

Comprar originales o copias. Se vendían libros piratas. Habían stands que tenían en sus mesas de exhibicíon libros pirata y los vendían de forma descarada diciendo: «aquí tengo una versión más económica».

6. El programa de actividades. Se nos dijo que no se podían presentar libros que no fueran novedades. Sin embargo, dieron horarios estelares a los libros como «Plata como cancha» publicado en el 2021, y así otros más. Segundo, no te pueden confirmar tu actividad en una o dos semanas antes, eso es una irresponsabilidad de los organizadores. Y es algo que se repite todos los años. No sorprende por eso ver algunas actividades canceladas y otras vacías.

7. Comprar originales o copias. Se vendían libros piratas. Habían stands que tenían en sus mesas de exhibicíon libros pirata y los vendían de forma descarada diciendo: «aquí tengo una versión más económica» ¿No debería acaso exisitr un control en estos casos? ¿o que debemos de hacernos de la vista gorda porque esos expositores son amigos nuestros?

8. ¿Dónde están los editores? Solo en Trujillo somos 6 editoriales activas, sin contar a las universidades; sin embargo, nunca se ha preparado un conversatorio o discusión sobre nuestro oficio y qué conlleva la edición para nuestra región. Un problema que no es exclusivo de Trujillo, sino de todo el Perú, es falta de profesionales en edición. ¿Qué publicamos? ¿Para quién? ¿Y por qué?

Luis Paliza, autor de este texto de opinión, participó, de manera activa, en la FIL La Libertad.

Estas notas, un poco apresuradas, no buscan deslegitimar la FIL de La Libertad ni a sus organizadores, sino mostrar algunas deficiencias que muy bien pueden ser superadas para el próximo año. La feria de libros es un evento que ocurre una vez al año en Trujillo, y la gente asiste sabiendo que podrá encontrar buenos libros, conocer autores y editoriales, oír conversatorios y presentaciones.

Personalmente, he participado en varias ferias del Perú y el público trujillano es de los mejores, su asistencia siempre es contundente, empecemos a trabajar para darle una mejor feria, la que ellos y ellas se merecen.