Perú enfrenta un preocupante rebrote de fiebre amarilla en lo que va del 2025, con un saldo de 12 fallecidos y 33 casos confirmados, concentrados en su mayoría en áreas selváticas y rurales, advirtió el Ministerio de Salud (Minsa).
Según el Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC) del Minsa, el 90 % de los contagios se produjo en personas dedicadas a labores agrícolas y de caza en zonas de difícil acceso. Lo más grave: ninguno de los fallecidos estaba vacunado.
Fiebre amarilla: rápida respuesta con la vacunación
El director del CDC, César Munayco, llamó a los trabajadores rurales y pobladores de zonas endémicas a acudir a vacunarse de inmediato para evitar nuevas víctimas. “La vacunación es la medida más eficaz para prevenir la fiebre amarilla”, enfatizó.
La distribución geográfica de los casos muestra mayor incidencia en Amazonas (20 casos y 7 muertes), seguido de San Martín (7 casos y 3 muertes), Junín (3 casos), Loreto (2 casos y 1 muerte) y Huánuco (1 caso y 1 muerte).

Alerta nacional
Frente al brote, el CDC emitió una alerta epidemiológica nacional y ha intensificado las medidas preventivas en las zonas de mayor transmisión.
La respuesta sanitaria incluye jornadas de inmunización masiva como las realizadas por la Dirección Regional de Salud de San Martín, donde más de 34 mil personas fueron vacunadas como parte del Plan Regional de Prevención y Control de la Fiebre Amarilla 2025.
Unidos contra la fiebre amarilla
En Loreto, se llevó a cabo un rastreo epidemiológico en comunidades cercanas a los casos reportados, sin identificar nuevos contagios hasta el momento.
En paralelo, se ejecutan acciones conjuntas con autoridades comunales, especialmente en áreas indígenas, para garantizar la cobertura de vacunación.


