Dos días después de la tragedia en el Real Plaza de Trujillo, la Dirección Desconcentrada de Cultura de La Libertad (ex-INC) expuso al peligro la vida de decenas de personas, entre ellos niños y ancianos, en una actividad en el teatrín de su local institucional, el cual no reúne las condiciones mínimas de seguridad.
Padres de familia que participaron en la velada, celebrada la tarde del domingo 23 de febrero, divulgaron imágenes en las que se aprecia que el teatro-auditorio Virgilio Rodríguez Nache es una bomba de tiempo.
En el material visual se observa al anfiteatro ocupado por decenas de personas, quienes llegaron para apreciar la performance de niñas y jóvenes, quienes participaron en la puesta en escena organizada por una institución privada.
El establecimiento tiene un aforo de cien personas, pero algunas butacas están inservibles. Aún, así testigos contaron que el auditorio estaba completamente lleno.
Ex-INC La Libertad: hablan las imágenes
El padre de familia Jorge Cortés Ayala, arquitecto de profesión, compartió, en sus redes sociales, un video en el que documentó algunas de las deficiencias del establecimiento.


Entre las irregularidades figuran luces de emergencias desinstaladas, cables eléctricos expuestos, falta de señalización fotofluorescente y alfombras deterioradas en el corredor de escape.
“Esas alfombras rotas son un grave peligro, porque si se presenta una emergencia, la gente va a correr y se pueden tropezar y caer con facilidad”, explicó.
Además, se evidencia que un fierro de 6 milímetros está expuesto y amarrado a la baranda de la escalera de la salida de emergencia. También, se observan pedazos de concreto por esta vía de escape.
“La señalización de salida es de papel bond, pegada con cinta”, declaró a BuenaPepa.
Ex-INC de espaldas a la tragedia
Jorge Cortez participó en las labores de rescate durante la emergencia del Real Plaza, donde el techo de patio de comidas se desplomó, mató a 6 personas y dejó heridas a 80.
Esta tragedia ha conmocionado al país y ha elevado el rigor fiscalizador de las autoridades, a tal punto que han empezado a cerrar centros comerciales —unos 20— en todo el Perú.
En Trujillo, la comuna suspendió el concurso nacional de marinera programado en el coliseo Gran Chimú, lugar sobre el que recaen fundadas sospechas de inseguro.

Sin embargo, la Dirección Desconcentrada de Cultura de La Libertad actúo de espaldas al momento crítico que vive la ciudad y decidió continuar con la actividad programada en un espacio de alto riesgo.
La institución del Estado alquiló el teatrín, ubicado en la cuadra 5 de la calle Independencia, en el centro de Trujillo, para que una organización particular desarrolle la mencionada actividad. Los asistentes pagaron por ingreso 15 soles. La velada se extendió por casi dos horas.
“Había un peligro evidente y eso está registrado en las imágenes. El teatro estuvo full, unas cien personas”, señala Cortez, quien asistió con su familia al espectáculo.

“No solo es el teatrín de la Dirección Desconcentrada de Cultura de La Libertad, sino todos los establecimientos donde se acude (de manera masiva) están en pésimas condiciones. Te vas a la piscina olímpica y el techo está deteriorado; a la concha acústica, pisos resbalosos; al teatro municipal, las butacas están dañadas, fierros expuestos. Todo es indiferente para las autoridades”, consideró Cortez.
Luces de emergencia y cables eléctricos
Según las normas, las luces de emergencia son un elemento fundamental en los planes para cuidar la vida, en especial en lugares cerrados, ya que permiten evacuar de manera segura y ordenada en caso de desastres.
Estos dispositivos a ayudan a identificar las salidas de emergencia, alertan a los servicios de emergencia, mantienen la seguridad de los equipos de emergencia, facilitan la localización de equipos de alarmas y protección contra incendios y permiten una evacuación segura y ordenada durante incendios, cortes de energía y otras emergencias.
Defensa Civil recomienda a los responsables de locales a tener cuidado con los cables eléctricos expuestos porque son una de las causas principales de cortocircuitos que provocan apagones, incendios y daños a otros equipos.
Calderón: “Que se vaya a la UPAO”
BuenaPepa se comunicó con el director de la Dirección Desconcentrada de Cultura de La Libertad, David Calderón de los Ríos, quien explicó que toda la situación es producto de una «mala coordinación» entre el personal que realiza mantenimiento en el teatrín y los encargados del alquiler del espacio.
“El teatrín está en mantenimiento, lo están pintando, por eso desconectaron las luces de emergencia y dejaron abierta una tapa del sistema eléctrico. El personal no sabía que el domingo había función, sino lo hubieran dejado todo en su lugar”, señaló.
Luego, Calderón fustigó al padre de familia que denunció los hechos: “Está exagerando”.
“Si él quiere alfombras nuevas, que vaya al teatro de la UPAO. El teatrín tiene sus años, tampoco es para que exagere”, rebajó.

Luego prometió que el anfiteatro ya no será alquilado a terceros y que solo será empleado por los grupos internos.
Sobre ello, BuenaPepa preguntó por un informe de Defensa Civil de la Municipalidad Provincial de Trujillo, el cual recomendó, hace algunos años, el no uso de este espacio por el peligro que representaba.
Calderón de los Ríos contestó que en su gestión no recibió ese documento y prometió que el lunes buscará en los archivos de la institución si es que este llegó durante la administración de sus antecesores.


