El periodo más intenso del fenómeno de El Niño Costero en Perú se proyecta entre diciembre de 2026 y enero de 2027, según el especialista del Senamhi Yuri Escajadillo. La fase podría prolongarse hasta parte de febrero, debido a que el calentamiento del mar frente al litoral peruano todavía se encuentra en ascenso.
Se trata de una ventana de mayor actividad climática que coincide con el inicio del verano y con una etapa en la que las anomalías de la temperatura superficial del mar podrían alcanzar sus valores más elevados.

“Estamos en proceso de desarrollo”, explicó Escajadillo. De acuerdo con el especialista, las condiciones cálidas del océano aún no se han estabilizado y continúan aumentando.
Por eso, la pregunta sobre cuándo se producirá el golpe más fuerte de El Niño no tiene una fecha exacta. La información disponible permite identificar un periodo de mayor riesgo, pero no señalar de antemano el día, la provincia o el río que enfrentará el impacto más severo.

¿Qué dice el Senamhi sobre la magnitud del fenómeno El Niño?
El Senamhi informó que el calentamiento del mar frente a la costa peruana —en la región Niño 1+2— tenía mayor probabilidad de mantenerse con una magnitud extraordinaria hasta enero de 2027. Después, el evento disminuiría a una magnitud fuerte hasta inicios del otoño de 2027.
El último comunicado ENFEN disponible a través del Senamhi también señala que las anomalías positivas de la temperatura superficial del mar presentan una tendencia ascendente. En el Pacífico central, el calentamiento se mantendría con una magnitud muy fuerte hasta febrero de 2027, antes de reducirse hacia el otoño.

Estas categorías describen la intensidad del calentamiento oceánico. El impacto dependerá de la interacción entre el mar, la atmósfera, las lluvias, las condiciones del suelo, la capacidad de los ríos y la vulnerabilidad de cada localidad.
La costa norte concentra el mayor riesgo
Las regiones de Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad aparecen entre las zonas que podrían recibir lluvias superiores a lo normal durante el verano. El Senamhi advierte que también podrían registrarse episodios localizados de moderada a fuerte intensidad en el norte.
El especialista recordó que algunas estaciones meteorológicas ya han registrado acumulados excepcionales para esta época del año. En la estación El Salto, por ejemplo, el promedio de octubre suele rondar los 10 milímetros, pero en el periodo analizado se superaron los 100 milímetros.

La referencia histórica eleva la preocupación. Durante episodios intensos de El Niño, Tumbes llegó a registrar más de 200 milímetros de lluvia en un día y acumulados próximos a 300 milímetros en 24 horas. Esos valores todavía no se habían alcanzado en el evento actual al momento del reporte, pero podrían aumentar durante el verano.
Para establecer qué sectores podrían verse afectados se requieren pronósticos de corto plazo, evaluaciones de las cuencas y seguimiento de los niveles de los ríos.
¿Qué se espera en La Libertad y Trujillo?
La Libertad forma parte de la costa norte expuesta a lluvias por encima de lo normal durante el verano. El comunicado ENFEN incluye al río Jequetepeque entre los cursos de agua que podrían presentar caudales superiores a lo normal desde noviembre.
Para Trujillo y otras ciudades de la región, el riesgo no depende únicamente de la cantidad de lluvia que caiga dentro del área urbana. También influyen las precipitaciones en las partes altas de las cuencas, el estado de quebradas y canales, la capacidad del drenaje y la ocupación de zonas vulnerables.

Una lluvia de corta duración puede generar aniegos en sectores urbanos, mientras que las precipitaciones en la sierra pueden aumentar el caudal de los ríos y activar quebradas que desembocan en la costa.
El Senamhi no ha señalado una fecha exacta para una emergencia específica en Trujillo. La proyección permite anticipar un periodo de mayor riesgo, pero no reemplaza los avisos de corto plazo ni las alertas emitidas cuando se aproxima una lluvia intensa.
Piura podría superar los 39 °C
El calor será otro de los rostros de El Niño. Según Escajadillo, la costa norte registraría las temperaturas más altas y Piura podría alcanzar los 39 °C, con sensaciones térmicas de 40 °C o incluso superiores. Las noches también podrían presentar temperaturas mínimas más elevadas.
El Senamhi informó que los valores del aire continuarían muy por encima de sus promedios climáticos en toda la costa peruana, con posibilidad de nuevos récords hasta el verano.

Estas condiciones aumentan el riesgo de deshidratación, agotamiento y golpe de calor, principalmente entre adultos mayores, niños, gestantes, personas con enfermedades crónicas y trabajadores expuestos al sol.
Las autoridades sanitarias recomiendan beber agua con frecuencia, evitar la exposición directa durante las horas de mayor temperatura y mantenerse en ambientes ventilados.
También se esperan efectos en la costa central
El impacto no se limitaría al norte. El Senamhi prevé lluvias superiores a lo normal en la costa central y en la sierra norte occidental. En Lima y otras localidades de la costa central podrían presentarse precipitaciones tanto en el litoral como en las cuencas medias.
El comunicado ENFEN prevé caudales superiores a lo normal en los ríos Rímac y Chillón desde diciembre. La presencia de lluvias en las partes altas podría elevar el riesgo de desbordes, huaicos o interrupciones en vías, aunque la ocurrencia concreta dependerá de la intensidad y ubicación de cada episodio.
El especialista del Senamhi señaló que en Lima las temperaturas podrían superar los 30 o 32 °C durante el verano. Como referencia, recordó que durante el episodio de El Niño de 1998 se alcanzaron los 35 °C.
¿Qué pasará después de enero?
A partir de marzo y abril, las anomalías cálidas comenzarían a disminuir. Sin embargo, el descenso de la temperatura del mar no significaría el fin inmediato de las lluvias.
El océano podría conservar suficiente calor para favorecer precipitaciones importantes, especialmente en la zona norte. El ENFEN proyecta que El Niño Costero se mantendría con magnitud fuerte hasta inicios del otoño de 2027, luego de la fase extraordinaria prevista hasta enero.
El fenómeno no tendrá el mismo efecto en todo el país. Mientras la costa norte y central podrían recibir lluvias por encima de lo normal, el sur andino y parte de la Amazonía enfrentarían un escenario de precipitaciones normales o inferiores a lo normal.
El Senamhi advirtió sobre posibles déficits de lluvia en regiones como Cusco, Apurímac, Huancavelica y Ayacucho. Esta situación podría afectar los cultivos que dependen de las precipitaciones entre diciembre y marzo y generar dificultades para la disponibilidad de agua.
El comunicado ENFEN también prevé caudales inferiores a lo normal en algunos ríos del centro y sur, como los ríos Ucayali, Huallaga, Apurímac y Vilcanota. Los tributarios del lago Titicaca continuarían por debajo de sus valores habituales, con el nivel del lago también inferior a lo normal.
Las fechas clave de El Niño Costero
- Noviembre de 2026: se prevé un incremento de lluvias por encima de lo normal en la costa norte, costa central y sierra norte occidental. También podrían aumentar los caudales de los ríos Tumbes, Chira, Piura, La Leche y Jequetepeque.
- Diciembre de 2026 y enero de 2027: periodo estimado de máxima intensidad del fenómeno frente a la costa peruana.
- Parte de febrero de 2027: la fase más intensa podría prolongarse, según la proyección citada por el Senamhi.
- Desde marzo y abril de 2027: las anomalías cálidas comenzarían a disminuir, aunque las lluvias podrían continuar en el norte.
- Hasta inicios del otoño de 2027: El Niño Costero podría mantenerse con una magnitud fuerte, de acuerdo con el comunicado ENFEN difundido por el Senamhi.
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