El paisaje urbano del norte peruano —con sus calles, puertos y atmósferas cargadas de historia reciente— se convierte en el escenario de la nueva novela de Augusto Rubio.
La luz que nos abraza no es solo un relato; es un viaje introspectivo que recorre los espacios íntimos y públicos de Trujillo, Salaverry y Chimbote, ciudades que actúan como espejos de una época: los años noventa peruanos, con su carga de desorden, incertidumbre y fracturas sociales.
Rubio construye un mosaico de personajes profundamente humanos, «seres carcomidos por la desesperación, la soledad y la neurosis», cuyas voces se entrelazan para exponer las miserias y las pequeñas alegrías de una generación.
La luz que nos abraza no es solo un relato; es un viaje introspectivo que recorre los espacios íntimos y públicos de Trujillo, Salaverry y Chimbote, ciudades que actúan como espejos de una época: los años noventa peruanos, con su carga de desorden, incertidumbre y fracturas sociales.
Augusto Rubio y una novela con muchas voces
Como señala el escritor y periodista Luis Eduardo García, se trata de una «novela polifónica» que, a pesar de su tono sombrío, es lo suficientemente visceral para trazar una ruta hacia la comprensión. No es un cuadro pesimista, sino un mapa emocional que busca «entender la luz esquiva de la esperanza» en medio del caos.
El autor confiesa que el libro fue escrito a fines de 2022, «un año muy complejo», y se convirtió en un acto de acompañamiento y descubrimiento creativo.

«Fui feliz diseñando su arquitectura», afirma Rubio, quien ahora invita a los lectores a compartir estas páginas sin prisa, a dialogar con ellas como si se tratara de un café compartido, recordando que «vivir otras vidas» a través de la literatura es, en sí mismo, un acto de resistencia y belleza.
Leer más: Ai Apaec regresa: proyecto transmedia revive al dios mochica con teatro, cine y realidad virtual
La presentación en Lima será este 16 de diciembre en La Toya Bar (Miraflores), con los comentarios de la novelista Christiane Félip y el antropólogo Javier Torres Seoane.
Posteriormente, la novela llegará a Trujillo y otras ciudades. Llevará consigo esta poderosa reflexión literaria que, desde los escenarios norteños, interpela al país entero.


