El ambiente en Rayados de Monterrey es más tenso que nunca. A pocos meses del esperado Mundial de Clubes, el club atraviesa una crisis interna que pone en jaque la continuidad del técnico Martín Demichelis, cuyo ciclo podría estar llegando a su fin antes del gran reto internacional.
El último golpe llegó con la derrota por 2-1 ante Tijuana, que derivó en una reunión de urgencia entre los directivos del club. La conclusión fue clara: el partido de este fin de semana ante Chivas será determinante para definir el futuro del entrenador argentino. Los resultados en este 2025 han sido pobres y la paciencia comienza a agotarse.
Pelea entre DT y futbolista español
Pero el mal momento deportivo se agravó con un escándalo en el vestuario que salió a la luz este jueves. Según informó el diario Récord, Demichelis protagonizó una tensa discusión con el capitán y figura del equipo, Sergio Canales, que incluyó reproches tácticos, cuestionamientos físicos y hasta una herida provocada por una explosiva reacción del español.
El periodista Santiago Fourcade detalló que, tras el entrenamiento, Demichelis le habría recriminado a Canales su bajo rendimiento.
El europeo respondió con dureza, cuestionando el liderazgo del DT: “Tú diriges con un dedo”, le habría dicho. La discusión subió de tono hasta que Canales, fuera de sí, pateó una puerta de vidrio, la rompió y sufrió un corte en el pie que requirió diez puntos.
Intervino Sergio Ramos
Lejos de ser un hecho aislado, este incidente podría marcar un punto de quiebre. Según fuentes cercanas al plantel, varios jugadores, entre ellos Sergio Ramos, se alinearon con Canales, dejando a Demichelis aún más expuesto.

El técnico, por su parte, intentó bajarle el tono al conflicto. “Nos abrimos a la opinión del jugador… en todo vestuario hay intercambios. Las opiniones las respeto”, declaró a Récord, sin referirse a la lesión del capitán.
Con el vestuario dividido, la hinchada molesta y un calendario que no da tregua, Demichelis camina por la cornisa. El partido ante Chivas podría ser su última oportunidad para demostrar que aún tiene el control del equipo. Mientras tanto, la dirigencia de Rayados ya comienza a mirar otras opciones.

