El futbolista brasileño Cristiano da Silva, jugador de Sporting Cristal, utilizó sus redes sociales para pronunciarse luego de vivir un presunto acto de racismo durante el encuentro ante Alianza Atlético, correspondiente al torneo de la Liga 1 del fútbol peruano.
A través de una historia publicada en su cuenta de Instagram, el atacante expresó su indignación por lo sucedido y pidió que el caso no quede solo en declaraciones.
“Ayer pasé por una situación muy difícil, que no le deseo a nadie. Solo pido acción, que no se quede solo en palabras y discursos”, escribió el futbolista.
Árbitro activó protocolo contra el racismo
El incidente ocurrió en los minutos finales del compromiso entre Sporting Cristal y Alianza Atlético, cuando el árbitro Daniel Ureta decidió activar el protocolo contra el racismo, tras una presunta agresión verbal contra el delantero celeste.
Según lo reportado, el futbolista Franco Coronel, del conjunto sullanense, habría dirigido insultos racistas hacia Cristiano da Silva. El caso será evaluado por la Comisión Disciplinaria de la Federación Peruana de Fútbol (FPF), entidad que determinará si corresponde aplicar sanciones.
Liga de Fútbol Profesional rechaza la discriminación
Tras el incidente, la Liga de Fútbol Profesional Peruana emitió un comunicado oficial en el que condenó cualquier manifestación de discriminación o racismo dentro y fuera de los estadios.
“En la Liga de Fútbol Profesional Peruana rechazamos de manera categórica cualquier acto de discriminación, dentro y fuera de los estadios”, señaló la organización.
Sporting Cristal exige sanciones
Desde el club rimense también se pronunciaron sobre el hecho. El gerente deportivo Gustavo Zevallos aseguró que el jugador brasileño fue víctima de un insulto racista durante el encuentro.
“En un momento del partido, el número 7 (Franco Coronel) agrede verbalmente a Cristiano y le dice ‘macaco’. No entiendo cómo un extranjero, a quien el país le brinda la oportunidad de trabajar, puede actuar así”, afirmó el directivo.
El caso ahora queda en manos de las autoridades disciplinarias del fútbol peruano, que deberán investigar el presunto acto de racismo en la Liga 1 y determinar las medidas correspondientes.


