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‘Coyote vs. Acme’: la película que Warner no quiso y el público sí merece

Pensar que esta película estuvo a punto de ser cancelada. Su estudio no apostó por ella y parecía destinada a quedar archivada para siempre. Sin embargo, apareció Ketchup Entertainment para rescatarla y ahora lucha por recaudar la mayor cantidad de dinero posible, con la esperanza de que el esfuerzo y la apuesta hayan valido la pena.

Coyote vs. Acme (Dave Green, 2026) cuenta la historia del ya conocido Coyote, quien busca reivindicarse de todos sus fracasos señalando al verdadero culpable: la empresa que lo abastece de todas las herramientas que utiliza para capturar al Correcaminos y que, por una u otra razón, siempre terminan fallando en su contra.

La película es muy entretenida y otorga el verdadero protagonismo a sus personajes centrales: el Coyote y su abogado. Uno de sus mayores aciertos es la forma en que incorpora al resto de los personajes de Looney Tunes, quienes aparecen como importantes cameos, ya sea de forma directa o mediante las numerosas referencias que se presentan a lo largo de la historia.

Coyote vs. Acme es una película entretenida, divertida y emotiva. Hace reír, conmueve y consigue transmitir un mensaje que va más allá de la simple comedia. No pretende ser Space Jam ni ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, pero sí ofrece una experiencia muy disfrutable.

En el apartado técnico, la animación se integra de manera extraordinaria con los personajes de acción real. La sincronía entre ambos mundos resulta muy natural y logra que la convivencia entre lo físico y lo animado sea completamente creíble.

La historia está muy bien construida. La trama se desarrolla de forma coherente, mientras que la evolución de los personajes se presenta de manera orgánica, y logra conectar emocionalmente con el espectador. La película ofrece momentos de alegría, risas, tensión, tristeza y emoción, todo combinado con un equilibrio muy bien conseguido.

Uno de los aspectos más llamativos es tener al Gallo Claudio como el gran villano de la historia. En un principio se presenta como un personaje amable, simpático y bromista; sin embargo, cuando las circunstancias lo ponen contra las cuerdas, revela su verdadera naturaleza: la de alguien que se cree con el poder absoluto y está dispuesto a perjudicar a los demás con tal de favorecer el crecimiento de la empresa que representa.

Coyote

Por otro lado, la película plantea de forma irónica una sátira del clásico enfrentamiento entre David y Goliat. Muestra cómo las grandes corporaciones no dudan en perjudicar a los más pequeños con tal de proteger sus intereses.

Incluso quien termina convirtiéndose en el héroe de la historia comienza siendo un abogado oportunista que se aprovecha de casos menores para obtener beneficios personales, hasta que poco a poco comprende el verdadero valor de aquello por lo que está luchando.

Coyote vs. Acme es una película entretenida, divertida y emotiva. Hace reír, conmueve y consigue transmitir un mensaje que va más allá de la simple comedia. No pretende ser Space Jam ni ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, pero sí ofrece una experiencia muy disfrutable.

Además, deja una lección para Warner Bros.: no descartar proyectos únicamente por motivos económicos sin valorar el potencial que pueden tener para el público.

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Ojalá la taquilla termine dándole la razón a Ketchup Entertainment y esta película se convierta en un auténtico golpe de realidad para aquellos grandes estudios que han dejado de confiar en sus propias producciones. Sobre todo, sería un reconocimiento para las compañías que aún escuchan a los espectadores y se atreven a apostar por proyectos como este.

Solo el tiempo dirá si esa esperanza estaba justificada o si, simplemente, fue una ilusión en la que quisimos creer.

Federico Sabana Vega
Federico Sabana Vega
(Chicama, 1980) Maestro en Educación, con estudios de Doctorado en Comunicación Social, docente universitario, cinéfilo en rehabilitación, seriéfilo por decisión, adicto a la cultura friki, promotor y realizador de eventos culturales. Organizador, gestor y promotor del Trujillo Cómic.