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Manchester City podría perder títulos y ser expulsado de la Premier League tras veredicto por fraude

El club más ganador de la década en Inglaterra podría perder títulos y ser expulsado de la Premier League: las sanciones que enfrenta tras el veredicto

En algún momento entre 2009 y 2018, alguien en las oficinas del Manchester City tomó una decisión. La decisión no fue gastar dinero —eso ya lo hacían con la generosidad característica de un club recién adquirido por la familia real de Abu Dhabi—. La decisión fue cómo hacer que ese dinero no pareciera lo que era.

Lo que siguió fue una década de arquitectura financiera elaborada, sofisticada y, según la comisión independiente designada por la Premier League, sistemáticamente fraudulenta.

El 29 de septiembre de 2026, esa arquitectura se derrumbó públicamente. El Manchester City fue oficialmente declarado «culpable» de «graves» infracciones financieras cometidas entre 2009 y 2018 por la Premier League.

El caso no tiene precedente en la historia del fútbol inglés. El número de cargos que pesaban sobre el Manchester City, 115, y el pedigrí del acusado brindaron un carácter inédito y espectacular a lo que la prensa apodó «el juicio deportivo del siglo».

MANCHESTER, ENGLAND – OCTOBER 14: The Manchester City starting XI stand together for a team photo ahead of the UEFA Champions League 2026/27 league phase MD2 match between Manchester City and Paris Saint-Germain at the Etihad Stadium on October 14, 2026 in Manchester, England. (Photo by Declan Lloyd/Manchester City FC via Getty Images)

Manchester City: cómo funcionaba el mecanismo de trampa

Para entender la magnitud del fraude, hay que entender el problema que el City necesitaba resolver cuando fue comprado en 2008.

Desde su adquisición por el consorcio ADUG (Abu Dhabi United Group) en 2008, la entidad requería grandes inyecciones de liquidez para adquirir talento de clase mundial. Pero las reglas del juego limpio financiero —tanto de la Premier League como de la UEFA— establecían límites al gasto que un club podía superar.

Si los propietarios metían dinero directamente, eso contaba como deuda o pérdida. Si ese mismo dinero aparecía como ingresos comerciales, era otra cosa.

El club utilizó «contratos comerciales ficticios» y otros mecanismos contables engañosos. El mecanismo implicaba que varios patrocinadores del City solo habrían pagado una parte de las cantidades que figuraban formalmente como ingresos por patrocinio.

El resto era financiado directamente por el Abu Dhabi United Group Investment & Development Ltd (ADUG), la entidad propietaria del club.

El montante principal era sufragado clandestinamente por ADUG, el fondo matriz propietario de la entidad. Además, la investigación probó que ADUG también financió otros acuerdos ficticios para reducir artificialmente los costes operativos del club.

En términos cuantitativos, este plan sistemático permitió al City camuflar y manipular más de 900 millones de libras esterlinas durante la década investigada —alrededor de 1.050 millones de euros—.

La comisión determinó que, si todos los acuerdos se registraran correctamente en las cuentas del club, el Manchester City hubiera superado por una cantidad considerable los límites de gasto establecidos tanto por la Premier League como por la UEFA.

El City obtuvo ventaja al poder gastar más dinero en futbolistas y salarios sin que sus cuentas mostraran que estaba rebasando las reglas financieras de su liga.

El segundo contrato de Mancini y otros detalles del entramado

Entre las irregularidades específicas que reveló la investigación, una destaca por su concreción. El City habría pagado al entrenador Roberto Mancini a través de dos cuentas separadas: el salario oficial de 1,45 millones de libras a través de los libros del club y los 1,75 millones restantes procedentes del club de fútbol del propietario en Abu Dhabi, Al Jazira.

Un documental de YouTube citó un informe elaborado en 2020, pero nunca publicado, que había concluido que los dos pagos de 15 millones de libras en 2012 y 2013 que supuestamente procedían de la empresa de telecomunicaciones Etisalat, propiedad de EAU, eran en realidad “financiación de capital encubierta”. Es decir, el dinero venía de los propietarios disfrazado de patrocinio de telecomunicaciones.

Los 115 cargos contra el City

Los cargos de los que se acusó al City incluyen 54 por no dar información financiera precisa entre las temporadas 2009-2010 y 2017-2018; 14 por no dar los detalles de los pagos a jugadores y entrenadores en esas mismas temporadas; cinco por no cumplir con las reglas de la UEFA, incluyendo el fair play financiero entre 2013-2014 y 2017-2018; y siete por violar las normas financieras de la Premier entre 2015-2016 y 2017-2018.

En términos cuantitativos, este plan sistemático permitió al City camuflar y manipular más de 900 millones de libras esterlinas durante la década investigada —alrededor de 1.050 millones de euros—.

A estos cargos sustantivos se suman las infracciones procesales, como por ejemplo, que el club también debía responder a 35 cargos suplementarios por presunta falta de cooperación en la investigación.

Una comisión independiente consideró que el club era «culpable de todos los cargos vinculados a violaciones graves de las reglas financieras de la Premier League y de la mayoría de cargos ligados a su falta de colaboración con la investigación llevada a cabo».

El City fue declarado culpable de 114 de los 115 cargos que se le imputaban.

Cuatro años de investigación, tres años de juicio

El camino hasta este veredicto fue extraordinariamente largo. El club fue acusado en febrero de 2023 tras una investigación de cuatro años. La Premier League alegó que el Manchester City no proporcionó información financiera precisa entre las temporadas 2009-10 y 2017-18.

El juicio se celebró a puerta cerrada. Durante más de tres años, los abogados de ambas partes presentaron pruebas, testimonios y documentos contables ante la comisión. El Manchester City, durante todo ese tiempo, mantuvo su postura de inocencia.

Una comisión independiente consideró que el club era «culpable de todos los cargos vinculados a violaciones graves de las reglas financieras de la Premier League y de la mayoría de cargos ligados a su falta de colaboración con la investigación llevada a cabo».

La leyenda del Manchester United, Gary Neville, calificó de «vergüenza» que otra temporada haya pasado sin un resultado definitivo.

El experto en finanzas del fútbol, Kieran Maguire, fue directo. «En cuanto a la acusación efectiva de fraude contra el Manchester City —tomar dinero de los propietarios y disfrazarlo como ingresos por patrocinio— el club debe ser considerado responsable, al igual que los patrocinadores. Si esto se comprueba, la sanción será muy severa y la directiva del Manchester City tendría que seguir el camino de la Juventus y presentar su renuncia».

¿Qué sanciones le esperan al City?

El veredicto llegó. Las sanciones, todavía no. Entre las posibles sanciones contra el club figuran la deducción de puntos, una multa ilimitada o incluso la expulsión definitiva de la liga, según el reglamento de la Premier League.

Si la liga aplica un castigo proporcional a un fraude que supera los 1.000 millones de euros, el Manchester City se expone a una deducción masiva de puntos, la retirada de títulos o incluso el descenso de categoría.

Descenso, pérdida de puntos, sanciones económicas e incluso la retirada de títulos revolotean sobre un club. Tres Premier League, una FA Cup, dos Copas de la Liga y una Community Shield quedan con un interrogante. Se sopesa que se les puedan retirar esos títulos y que el Manchester United y el Liverpool sumen nuevas ligas.

Los rivales del City durante el período investigado no tardaron en alzar la voz. «Las sanciones no pueden limitarse a temas financieros, deben ir más allá. Si la apelación no prospera, el Manchester City no puede quedarse en la liga, debe sufrir las consecuencias», declararon representantes de clubes rivales.

El exjugador del Liverpool y comentarista televisivo Jamie Carragher afirmó que los campeones de la Premier League podrían «terminar en la National League North», la sexta división inglesa.

La apelación y la respuesta del club

El Manchester City no aceptó el veredicto en silencio. El club ha negado sistemáticamente cualquier irregularidad y, en un comunicado emitido tras la revelación de la Premier League, afirmó que «recurrirá a todas las vías legales» y que es «inocente de las acusaciones».

El club que ganó seis Premier Leagues en siete temporadas, la Champions League, la Copa del Rey y múltiples copas domésticas mientras Pep Guardiola dirigía desde el banquillo, ahora enfrenta la posibilidad de que todo ese palmarés sea revisado, reducido o reescrito.

Ese mismo período convirtió al City en el club dominante del fútbol inglés. Y es exactamente ese período el que la investigación concluye que fue construido, en parte, sobre cuentas falsas.

El precedente que más temen en Manchester: la Juventus

El caso no es sin antecedentes en el fútbol europeo, aunque ninguno es tan grande en escala. La Juventus de Turín fue sancionada en 2023 con 15 puntos de penalización en la Serie A por irregularidades financieras similares —aunque de menor magnitud—. La directiva del club turinés dimitió en pleno. El presidente Andrea Agnelli se fue.

Si esto se comprueba, la sanción será muy severa y la directiva del Manchester City tendría que seguir el camino de la Juventus y presentar su renuncia.

El City Football Group, el conglomerado de diez clubes de fútbol en todo el mundo que tiene al Manchester City en su centro, está valorado en aproximadamente 5.000 millones de dólares.

El club en sí, según Forbes, vale 2.000 millones de libras. Todo ese valor está ahora en una zona de incertidumbre que el fútbol inglés nunca antes había conocido.

La pregunta que nadie en la Premier League puede responder todavía es simple y demoledora: ¿cuánto vale lo que se ganó con dinero que no debía estar ahí?

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