Un acto de vandalismo contra el complejo arqueológico de Chan Chan, la ciudad de barro más grande de América y Patrimonio Cultural de la Humanidad desde 1986, ha generado indignación.
Un sujeto se filmó mientras realizaba pintas con aerosol en uno de los muros del conjunto amurallado. El video fue difundido por las redes sociales.
Yo no solo los invasores de terreno y los inescrupulosos que botan basura y desmonte en sus instalaciones, ahora Chan Chan sufre del arrebato de un sujeto, que se jacta del delito que cometió.
Una fuente de la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de La Libertad confirmó el acto vandálico contra el patrimonio.
Un sujeto se filmó mientras realizaba pintas con aerosol en uno de los muros del conjunto amurallado. El video fue difundido por las redes sociales.
Al cierre de este informe, esta institución del Estado aún no se había pronunciado de manera oficial, a pesar de que el suceso se divulgó desde el domingo 11 de mayo.
Chan Chan: delito contra el patrimonio
Atentar contra un monumento arqueológico, un delito tipificado en el artículo 226 del Código Penal peruano, que establece penas de 3 a 6 años de prisión y multas económicas que pueden superar los S/ 50 000 soles.
Se espera que en breve, la DDC de La Libertad inicie una evaluación para determinar el daño causado al adobe milenario, material altamente frágil y susceptible a la contaminación química de los aerosoles.
Este atentado evidencia la vulnerabilidad de los espacios arqueológicos en La Libertad, los cuales carecen de vigilancia y de estrategias efectivas para evitar atentados como pintas.
Sin embargo, también, es la muestra del irrespeto de un grupo de personas por la historia y el legado.
La importancia de Chan Chan
Chan Chan, capital del Reino Chimú (siglos IX-XV d.C.), es uno de los sitios arqueológicos más importantes del Perú y cuenta con protección especial bajo la Ley N° 28296 (Ley General del Patrimonio Cultural).
Cualquier intervención no autorizada en sus estructuras está prohibida, ya que su conservación es prioritaria para la Unesco.
El complejo arqueológico atrae a miles de visitantes cada año, generando un impacto económico significativo en La Libertad y posicionándose como uno de los destinos más importantes del circuito cultural peruano.
Al cierre de este informe, esta institución del Estado aún no se había pronunciado de manera oficial, a pesar de que el suceso se divulgó desde el domingo 11 de mayo.
Sus impresionantes murales, plazas ceremoniales y sofisticado sistema hidráulico reflejan el alto desarrollo alcanzado por la civilización Chimú, conocido como un laboratorio vivo de historia y arquitectura precolombina.
Además de su valor arqueológico, Chan Chan es un motor de empleo local, impulsando a guías turísticos, artesanos y emprendedores de la región.

Su conservación no solo preserva el legado de nuestros antepasados, sino que también fortalece la identidad nacional y consolida al Perú como un destino líder en turismo cultural a nivel mundial.
Protegerlo es asegurar que futuras generaciones sigan maravillándose con este ícono de nuestra herencia ancestral.


