A los 56 años, partió esta mañana Julio César Malqui Silva, exjefe de utilería del Club Universidad San Martín, tras una dura lucha de dos años contra una enfermedad que lo mantuvo internado en en sus últimos días en la UCI.
Nacido en Trujillo en 1969, Julio Malqui creció entre los barrios de Los Granados y Santa Teresa de Ávila, donde nació su amor por el Carlos A. Mannucci, club al que llegó con apenas 10 años, en la década del 80, para ser el segundo encargado de logística.

“Tenía 10 años, no me podía exponer. Paraba escondido en los camerinos para que no me vean, era menor de edad”, recordaba en una entrevista al diario La Industria en 2010, cuando regresó a su tierra con la San Martín del ‘Maño’ Ruiz para disputar la Copa Ciudad de Trujillo.
Desde entonces, su vida quedó marcada por la disciplina, el cariño al fútbol y su cercanía con los jugadores que hicieron grande al cuadro carlista: ‘Calín’ Delgado, ‘Pocho’ Valdez, ‘Zorro’ Jaramillo, ‘Che’ Pereira, ‘Coqui’ Basurco, entre otros.
De Trujillo al cielo con la camiseta blanca de San Martín
Malqui fue testigo y protagonista silencioso de décadas de fútbol. En 46 años de trayectoria, acompañó ascensos históricos y títulos nacionales, desde su primera gran alegría con Deportivo UPAO (1998), pasando por Estudiantes de Medicina (2000) y el Sport Coopsol (2003), equipo que un año después sería adquirido por la Universidad San Martín, llevándose con la compra también al hombre de los bolsos grandes: “San Martín compró a Coopsol y en la venta me incluían a mí”, decía entre risas.

Con la San Martín, Malqui vivió la etapa más gloriosa de su carrera: tres títulos nacionales (2007, 2008 y 2010) y memorables participaciones en Copa Libertadores.
También fue quien recibió en 2007 en las instalaciones del club de Santa Anita a un joven Christian Cueva, quien dejaba Huamachuco en búsqueda de un sueño. «El ‘Cholito’ llegó con miedo, en medio de una gran expectativa y con un gran talento. En varias oportunidades se quedaba en mi casa», recordaba.
Siempre lo recordaremos viajando uno o dos días antes del plantel, cargando la utilería, con esa mezcla de responsabilidad y cariño que lo caracterizaba. “Yo vivo por mi hijo Gabriel. Él ya es director técnico con título. Ya puedo morir tranquilo”, confesó en 2018 sin imaginar que esas palabras se volverían proféticas.

El utilero eterno
En vida, Julio Malqui siempre fue agradecido. Recordaba con respeto a figuras como Álvaro Barco, hoy director deportivo de Universitario, y a técnicos de renombre con quienes compartió camerino: ‘Chemo’ del Solar, ‘Maño’ Ruiz, Ángel Cappa, Juan Antonio Pizzi, Carlos Bustos, Franco Navarro, Julio César Uribe y el ‘Chino’ Rivera. “Cada uno con su estilo, pero todos grandes profesionales que hicieron grande a la San Martín”, decía en julio de este año, durante su última visita a Trujillo para un partido de Liga 2.

Hoy, Julio César Malqui Silva parte rumbo a la eternidad con sus bolsos gigantes de la Universidad San Martín, llevando utilería al cielo y dejando un legado imborrable en el fútbol peruano.
Fue el único en estar los 21 años de vida del club santo, el hombre que acompañó títulos, derrotas y sueños, con la humildad que solo los grandes saben llevar.
Hasta siempre, Malqui.


