La investigación por el asesinato de Susy Isabel Aponte Polo, conocida como la China Polo, ingresó a una nueva etapa luego de unas declaraciones de un hombre presentado como Rafa, supuesto gatillero de la organización criminal La Nueva Jauría, liderada por Jolín Bazán Valderrama.
El entrevistado afirmó que la agrupación habría ordenado matar a la comunicadora porque difundía referencias sobre integrantes, disputas y asuntos internos de bandas criminales del norte del país. También sostuvo que detrás de la organización existirían vínculos con miembros de la Policía Nacional del Perú.

Hasta ahora, esas afirmaciones corresponden a una declaración televisiva. No constituyen por sí solas una prueba judicial ni confirman la responsabilidad de las personas mencionadas. La Fiscalía deberá determinar si el testimonio es auténtico, si el hombre conoce directamente la operación y si sus dichos pueden ser corroborados con registros, comunicaciones, pericias y declaraciones formales.
¿Cómo ocurrió el crimen de la China Polo?
Aponte Polo fue asesinada a balazos durante una actividad política en las inmediaciones del mercado de Caraz, en la provincia de Huaylas, Áncash. La comunicadora y candidata al Gobierno Regional por el movimiento Socios por Áncash recorría el lugar junto con simpatizantes cuando un sujeto la interceptó y disparó contra ella.

El ataque ocurrió en plena campaña electoral y quedó registrado en una transmisión en vivo. En las imágenes se escuchan los disparos y se observa la confusión de las personas que acompañaban a la candidata.
Cinco personas resultaron heridas por proyectiles de arma de fuego, entre ellas menores de edad, según los reportes difundidos después del atentado.
El presunto autor material fue capturado poco después de huir del lugar. Se trata de Luis Iván Obispo Díaz, de nacionalidad venezolano, quien fue intervenido con una pistola Glock calibre 9 x 19 milímetros. El arma había sido reportada como robada en 2023 y pertenecía a un efectivo policial, un dato que abrió otra línea de investigación.

La Fiscalía y la Policía todavía deben establecer cómo esa pistola salió de Lima, quién la trasladó hasta Áncash y quién la entregó al presunto ejecutor.
La hipótesis del sicariato y otros dos detenidos
El caso fue investigado inicialmente como un posible feminicidio. Posteriormente, la Segunda Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Huaylas asumió competencia y recalificó la investigación como presunto sicariato, debido a los indicios de que el ataque habría sido ejecutado por encargo y a cambio de dinero.
Tras el crimen se detuvo a tres personas: Luis Iván Obispo Díaz, autor material de los disparos; Ronald José Toro Ardila, vinculado preliminarmente con la logística del ataque y un tercer implicado capturado en Surco, cuya función exacta —supuesto financista o encargado del traslado— no había sido precisada públicamente en los primeros reportes.

El Poder Judicial dictó 15 días de detención preliminar para Obispo Díaz y Toro Ardila, mientras el Ministerio Público reúne elementos sobre su participación.
Obispo Díaz habría declarado que Toro se encargó de gastos de hospedaje, alimentación y comunicaciones durante el desplazamiento desde Lima. También habría explicado que recibió instrucciones para llegar primero a Huaraz y luego trasladarse a Caraz, después de que se ubicara a la víctima mediante publicaciones en redes sociales.
¿Qué dijo el supuesto gatillero de La Nueva Jauría?
El hombre identificado como Rafa fue presentado por el programa como alguien que integró un grupo dedicado a ejecutar encargos criminales. Durante la entrevista, afirmó que la orden contra la China Polo habría surgido porque la comunicadora difundía información que afectaba a bandas del norte.
Según su versión, la lógica de la organización consistía en pagar para silenciar a personas que «hablaban de más» o que exponían asuntos internos de grupos criminales.
En la entrevista, el supuesto gatillero mencionó a Revoredo y a otro comandante de Trujillo. Afirmó que ambos trabajarían para Jolín Bazán Valderrama, conocido como Jolín, cabecilla de La Nueva Jauría. También sostuvo que el líder criminal tendría influencia sobre efectivos policiales.

La mención adquiere relevancia porque la víctima había denunciado antes de morir supuestas amenazas desde penales y había cuestionado públicamente a mandos policiales.
La China Polo había advertido que estaba amenazada
Semanas antes del asesinato, Aponte Polo publicó videos en sus redes sociales en los que afirmó que recibía llamadas procedentes de penales. Según su versión, en esas comunicaciones le advertían sobre un posible atentado.
La comunicadora también señaló públicamente a mandos de la Policía y vinculó las amenazas con sus denuncias sobre presuntos nexos entre integrantes de la institución y La Nueva Jauría. El medio digital Territorio Tomado reportó que habría solicitado medidas de seguridad ante el Ministerio del Interior, la Inspectoría de la PNP y otras entidades.
Chats y posibles vínculos con Los Pulpos
Otro elemento mencionado en los reportes es la existencia de chats atribuidos a integrantes de Los Pulpos, organización que aparecería relacionada con disputas y referencias sobre la víctima. Esos mensajes formarían parte de la hipótesis sobre la pugna entre grupos criminales y la posible orden de ataque.
El asesinato de la China Polo ocurrió en un espacio público, durante una actividad política y frente a una cámara. La escena quedó registrada, pero las imágenes solo muestran el momento del ataque. La parte más difícil de la investigación está detrás: identificar a quienes planificaron, financiaron y ordenaron el crimen.
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