El Corredor Vial Norte-Sur de Trujillo tiene una fecha marcada en el calendario: el primer trimestre de 2030. Esa es la meta que manejan la Municipalidad Provincial de Trujillo, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), Promovilidad y la Unidad Ejecutora 015.
El proyecto se encuentra en la elaboración de su expediente técnico, documento que definirá aspectos clave de la futura infraestructura y también permitirá establecer cuánto costará finalmente la obra.
Actualmente, el estudio registra un avance cercano al 50%. Una adenda firmada entre la Unidad Ejecutora 015 y la consultora encargada estableció marzo de 2027 como plazo para culminar el expediente.
Después comenzaría la etapa de construcción, prevista entre finales de 2027 y finales de 2029.
11 kilómetros
El proyecto contempla una troncal de aproximadamente 11.18 kilómetros, además de los patios y terminales Norte y Sur, estaciones, paraderos, rutas alimentadoras, sistemas tecnológicos y material rodante.
El perfil inicial considera unos 60 buses articulados de 18 metros para la troncal y alrededor de 40 buses de nueve metros para las rutas alimentadoras.

Sin embargo, estas cantidades todavía no están cerradas. El expediente técnico deberá definir la flota definitiva a partir de una actualización de la demanda de pasajeros.
La idea es que el corredor permita transportar pasajeros mediante carriles segregados, separados del tránsito convencional, para mejorar los tiempos de viaje y la eficiencia del transporte público.
El costo puede subir
El Corredor Vial Norte-Sur fue declarado viable en 2022 con una inversión aproximada de S/600 millones, de acuerdo con el perfil del proyecto.
Pero ese monto podría cambiar.
El paso del tiempo y la actualización de los estudios hacen que el presupuesto inicial no pueda considerarse definitivo. El costo final se conocerá cuando concluya el expediente técnico.
El financiamiento contempla un préstamo de KfW por 55.5 millones de euros, otro de CAF por US$49 millones, una contrapartida estatal cercana a S/70 millones y un componente de Asociación Público-Privada (APP) de aproximadamente S/150 millones.
Si el presupuesto final supera lo previsto, podrían gestionarse recursos adicionales.
El proyecto cuenta, además, con una declaratoria de necesidad pública e interés nacional.
Terrenos y servicios
Uno de los problemas que podía generar retrasos era la disponibilidad de terrenos para los terminales y patios.
Según TMT, este aspecto ha sido encaminado luego de que predios que pertenecían al Gobierno Regional de La Libertad fueran transferidos a la Municipalidad Provincial de Trujillo.
También se han previsto recursos para atender eventuales expropiaciones e interferencias.
La Unidad Ejecutora 015 coordina con empresas como Sedalib e Hidrandina, además de operadores de telecomunicaciones, para evitar que las redes de servicios públicos se conviertan en un obstáculo durante la ejecución.
El proyecto cuenta con un comité de gestión en el que participan representantes del MTC, Promovilidad, la Municipalidad de Trujillo, TMT, el Gobierno Regional de La Libertad y los organismos financiadores.
Hasta el momento se han desarrollado 14 sesiones presenciales.
Cambio total de rutas
El corredor no funcionará como una obra independiente. Será una de las piezas centrales del futuro Sistema Integrado de Transporte (SIT) de Trujillo.
La planificación contempla una importante reorganización del transporte público.
De las actuales 81 rutas, se plantea pasar a 37: seis estructurantes y 31 complementarias.
El Corredor Norte-Sur será la ruta estructurante número 3.
Esto significará revisar las rutas que actualmente utilizan el mismo eje. Algunas podrían ser modificadas para evitar duplicidades y ordenar el sistema.
Los actuales operadores de transporte también tendrán un papel en la transición hacia el nuevo modelo.

Buses a gas o eléctricos
Otro aspecto que todavía está en evaluación es el tipo de buses que utilizará el corredor.
El diseño original contempla unidades propulsadas a gas natural. Sin embargo, durante la elaboración del expediente técnico también se analiza la posibilidad de contar con una flota mixta de buses a gas y eléctricos.
La operación podría entregarse mediante una concesión.
A esto se suma el desarrollo de un sistema moderno de recaudo.
TMT impulsa actualmente un piloto de pago electrónico en 40 buses, donde los pasajeros pueden utilizar tarjetas bancarias y billeteras digitales.
El objetivo es que esta experiencia sirva como base para implementar posteriormente un sistema de recaudo electrónico único e interoperable para todo el SIT.
El reto para la próxima gestión
La continuidad del proyecto será uno de los principales desafíos para la próxima administración municipal.
El Corredor Norte-Sur tiene antecedentes que se remontan a estudios de transporte realizados entre 2007 y 2008 y ha pasado por diferentes gestiones municipales.
Ahora se busca evitar que el proyecto vuelva a empezar desde cero con cada cambio de gobierno.
El plan también incluye otros componentes, como la red metropolitana de ciclovías, el transporte no motorizado y nuevos terminales terrestres.
TMT, además, recibe asistencia técnica de CAF para fortalecer sus capacidades institucionales y prepararse para asumir la administración del corredor cuando corresponda.

¿Y habrá metro?
Mientras el proyecto de buses avanza, en Trujillo también se ha abierto una nueva discusión: la posibilidad de implementar un sistema ferroviario urbano.
Por ahora, TMT no cuenta con estudios locales sobre un eventual metro o tren urbano.
La alternativa podría ser un tranvía, un tren ligero u otra modalidad ferroviaria. La decisión dependerá de los estudios de viabilidad que se realicen.
La planificación contempla seis corredores estructurantes. Uno de los próximos debates será determinar cuál podría incorporar eventualmente una solución ferroviaria.
Por ahora, el Norte-Sur mantiene la prioridad como primer corredor estructurante del nuevo SIT.

TMT pide más respaldo legal
La transformación del transporte también requiere cambios institucionales.
TMT solicita al MTC la aprobación y publicación de un decreto supremo que incorpore un capítulo específico sobre los Sistemas Integrados de Transporte dentro del Reglamento Nacional de Administración de Transportes (RNAT).
La propuesta se sustenta en el Decreto Legislativo 1707, publicado en enero de 2026.
Además, TMT plantea incorporar la figura del Ente Técnico Gestor en la Ley General del Transporte y Tránsito Terrestre.
La intención es que estos organismos tengan autonomía técnica, administrativa y presupuestal y sean responsables de liderar la planificación, implementación y operación de los sistemas integrados.
Actualmente, la ATU cumple ese papel en Lima y Callao; TMT, en Trujillo; y SITRANSPORTE, en Arequipa.
El desafío para Trujillo será convertir esta planificación en obras concretas y mantener la continuidad del proyecto hasta el primer trimestre de 2030, cuando se espera que el Corredor Vial Norte-Sur finalmente entre en funcionamiento.


