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Matanza y secuestro en Trujillo: todos los culpables de la violencia extrema

Jorge Nureña Plasencia, autor del 'Esta bala lleva tu nombre: del hurto a la extorsión', identifica quién es quién en el escenario criminal, tras el plagio del empresario minero y el asesinato de 4 personas.

Hace unos meses escribí un pequeño post sobre Trujillo a raíz de una pequeña lluvia que volvió a mostrar la precariedad de nuestra infraestructura vial, que se tituló «Trujillo ciudad de mierda».

Quise ser lo más duro posible para llamar la atención sobre lo que somos como ciudad y en lo que nos estamos convirtiendo por normalizar la corrupción, la incompetencia, el crimen, la extorsión, el homicidio, a los mismos políticos que solo cambian de partido (y a los mismos partidos como APP y APRA), etc.

A raíz del cuádruple asesinato y secuestro del domingo 30 de agosto, todo Trujillo ha pegado el grito en cielo: ¡Trujillo, tierra de nadie! ¡Trujillo, capital de la balacera! ¡Que vuelva el escuadrón de la muerte de Elidio Espinoza! ¡Esto es terrorismo! Etc, etc.

Citando a mi querido amigo y maestro Carlos Honores, «solo estamos mirando un árbol y no el bosque». El problema en torno a la criminalidad tiene muchas aristas y culpables:

1. El Estado

A. No desarrolló políticas ni programas para integrar (en lo económico, social, educativo, en oportunidades) a las poblaciones que estaban en lo márgenes. Y fue ahí dónde empezó el germen de las actuales organizaciones criminales, que pasaron de palomillas de esquina a pandillas, de pandillas a bandas y luego a organizaciones criminales: Los pulpos, La Jauría, Los 80, Plataneros, etc.

Matanza en Trujillo

B. Las instituciones INPE, PNP, MP y PJ, porosas en corrupción, incapaces, siempre tres pasos detrás del crimen, implementando un nuevo código procesal sin contar con magistrados preparados, con falta de presupuesto, con ausencia de infraestructura y herramientas. Con una policía repleta de actos de corrupción, en la que los intentos de reformas han fracasado. Un INPE que se ha convertido en una universidad del crimen, entran por OAF, hurtos o robos y salen como extorsionadores.

2. La clase política

El retorno de la peor especie política al estilo de los 90 (corrupta, mafiosa y criminal). La transición de Paniagua y Toledo fue muy corta. Las ratas que salieron corriendo con la caída del Chino Fujimori regresaron primero con el APRA en 2006 (no en gente, sino en angurria, ver plata hasta en los narcoindultos es un claro manifiesto del nivel de corrupción).

Y del 2016 hacía adelante todo fue cuesta arriba, inestabilidad política propiciada por 73 congresistas que hicieron todo lo posible porque el Perú empeore. Vacancia de Kuzcysnky, Vizcarra, Merino, Castillo, etc. (10 presidentes en 10 años). Hoy en día la mafia gobierna el Perú. Sí, la mafia. No solo es fujimorista, es apepista, aprista, etc., tiene mil cabezas como la hidra. Mafia que saca leyes que favorecen a los criminales y corruptos y ponen en indefensión a la gente honrada que quiere hacer patria.

Y en estas elecciones tenemos a los mismos, solo que con otras fachadas y con otros rostros. No confío en Aldo Mariños, y mucho peor en Elías Rodríguez. Uno es demasiado limitado y el otro siempre está metido en cuestiones poco transparentes. ¿Quiénes los están financiado? ¿Tanto publicidad de dónde sale?

Esta mafia nos gobernó en los 80 y 90, sino que durante estos años se manifestaron otros fenómenos: venta del Estado y narcotráfico. Tuvimos un presidente que llevaba cocaína en el avión presidencial. No puede haber nada peor que eso en un estado de derecho.

3. Clase política liberteña

En La Libertad desde 1963 nos gobernó el Apra, y desde el 2007 en Trujillo (y 2015 en la región) nos ha gobernado APP con algunas interrupciones. Dos partidos hegemónicos con «serios cuestionamientos con el narcotráfico», que controlaron provincias, caminos, rutas, prensa, justicia, etc. Aquí en La Libertad tuvimos a los López Paredes, a los Sánchez Paredes, etc., investigados por estos temas ¿Casualidad?

Partidos que nunca se plantearon seriamente hacer frente a esta «nueva criminalidad» que empezó a germinar en los 90 y que se ha consolidado y expandido hasta hoy. Lo dejaron pasar, no les afectaba, no era su caucau. Lo mismo pasó con la minería ilegal-informal. Y, esto evolucionó, mutó, como pasa siempre cuando no se ha hace por atacar sus causas, todo se va complejizando.

El Jefe del Escuadrón Verde, el Mayor PNP Sarmiento Arteaga Luis Ricardo, informó que se ha llevado a cabo con éxito una intervención en la cuadra 08 del Jr. Juan Zapata, en la urb. El Bosque, donde se detuvieron a dos individuos que tenían en su poder armas de fuego, municiones y droga.

Corrupción generalizada en las obras. La clase política no se conformó con el 10 % de las obras, creó sus constructoras para robar más. Los sindicatos se infestaron del crimen, y le sumaron a ese 10 % de coima, «varios puntos más destinados a la protección y a los trabajadores fantasmas».

Y en estas elecciones tenemos a los mismos, solo que con otras fachadas y con otros rostros. No confío en Aldo Mariños, y mucho peor en Elías Rodríguez. Uno es demasiado limitado y el otro siempre está metido en cuestiones poco transparentes. ¿Quiénes los están financiado? ¿Tanto publicidad de dónde sale?

4. La sociedad civil trujillana

La sociedad civil cada vez menos participativa, menos informada, menos culta. A Trujillo en los años 60, 70, 80 la llamaron la capital de la cultura. Abundaron las librerías con miles de miles de libros, pero qué pasó en los 90 e inicios de los 2000.

Leer más: Matanza en Trujillo: PNP sabía hace 3 meses que Los Pulpos y La Jauría planificaban secuestro y solo le advirtieron a víctima

¿Por qué ya no hubo otro grupo norte o Trilce? ¿Qué pasó con la clase dirigente? ¿Qué pasó con la UNT, no se olviden que muchos de los cuellos blancos salieron de la UNT, a parte de los Rodríguez Nomura, etc.? ¿Qué pasó con las familias tradicionales? ¿Qué pasó con La Industria, el vicedecano de la prensa peruana?

Pues se fueron diluyendo hasta desaparecer. Somos un sociedad civil sin rumbo, sin horizonte, sin sueños, sin valores que nos unas. ¿Que nos hace ser trujillanos? ¿de qué nos sentimos orgullosos? ¿Cuál es nuestra identidad?

Y así seguirán las cosas mientras la población trujillana-liberteña no despierte. Aquí todos tenemos algo de responsabilidad, como decía Sartre: mitad víctimas, mitad culpables, como todo el mundo. Me olvidaba, se viene un super Fenómeno El Niño

Somos una ciudad vacía, una ciudad sin cabeza, una ciudad de mierda, que seguirá sufriendo estos males: extorsión, muerte, impunidad, corrupción, minería ilegal, etc.

Somos una ciudad intermedia, sí, intermedia entre las sierras liberteña-cajamarquinas y las playas, intermedia entre las lluvias y los huaicos, intermedia entre la minería ilegal y las organizaciones criminales, intermedia entre la extorsión y la desidia, intermedia entre la corrupción y la clase política.

Y así seguirán las cosas mientras la población trujillana-liberteña no despierte. Aquí todos tenemos algo de responsabilidad, como decía Sartre: mitad víctimas, mitad culpables, como todo el mundo. Me olvidaba, se viene un super Fenómeno El Niño.