La modesta selección africana estuvo a la altura del campeón del mundo y lo obligó a exigirse al máximo en un vibrante 3-2 que recién se definió en el tiempo suplementario.
Con un arquero brillante, un juego valiente y dos goles que ilusionaron a todo un país, Cabo Verde cayó de pie y se despidió como una de las grandes revelaciones del Mundial 2026.


