Salieron del Perú con ilusiones y promesas de dólares. Pero la guerra los recibió sin piedad: sin municiones suficientes, sin cascos, sin chalecos y, a veces, hasta sin comida.
Hoy, varios de esos peruanos en el conflicto de Ucrania ya no volverán: al menos cinco han muerto en combate y uno sigue desaparecido.
Llegaron tras el llamado del presidente Volodímir Zelenski, quien abrió las puertas a combatientes extranjeros luego de la invasión rusa en 2022.
La mayoría contaba con experiencia en el Ejército del Perú o en seguridad privada, atraídos por sueldos que oscilaban entre 3000 y 5000 dólares mensuales, una cifra difícil de alcanzar en Perú.
“Nos ofrecían contratos formales y pagos seguros. Cuando llegamos, la realidad era otra”, relató, en anonimato a medios internacionales, un excombatiente que logró salir del frente y refugiarse en Europa.

César Pérez Farfán: la voz que alertó desde el frente
Uno de los primeros en denunciar esta realidad fue César Eduardo Pérez Farfán, exmilitar con experiencia en el Vraem, quien se enroló en la legión extranjera de Ucrania en marzo de 2022.
Aunque inicialmente justificó su decisión por razones humanitarias, pronto denunció las condiciones en el campo de batalla: escasez de municiones, falta de cascos, chalecos y alimentos, además de serios problemas de logística.
“Muchos de nosotros estábamos incómodos por la falta de municiones, chalecos y cascos”, declaró. “Había momentos en los que solo teníamos un fusil y muy pocas balas”, añadió.

Historias que terminan en tragedia
El caso de Frank Luis Pinedo y Jair Ayachi Sánchez, ambos de Loreto, es la evidencia del drama detrás de esta realidad. En 2025 se confirmó sus muertes en combate. Sus devastadas familias enfrentan costosos procesos de repatriación y trabas burocráticas.
“Mi hijo se fue con la idea de ayudarnos. Ahora solo quiero traer su cuerpo al Perú”, declaró la madre de Pinedo en entrevistas a medios regionales.
No todos permanecieron en el frente. Se han reportado deserciones de mercenarios peruanos, especialmente, de grupos reclutados a través de redes sociales. Algunos cruzaron la frontera hacia Polonia tras denunciar malas condiciones laborales.
“Nos prometieron condiciones dignas, pero no había comida ni respaldo. Decidimos irnos para salvar nuestras vidas”, relató un peruano tras su llegada a Polonia. Desde allí, varios solicitaron apoyo al Consulado peruano en Lublin para retornar al Perú.
Reclutamiento informal y vacío legal en el Perú
Especialistas advierten que el fenómeno de los soldados peruanos en Europa responde tanto a la crisis económica como a la idealización del conflicto.
El experto en seguridad internacional Juan Olivas, jefe consular de Perú en Ucrania, sostuvo en entrevistas con medios nacionales: “Hay ciudadanos que ven este conflicto como una oportunidad económica, pero no dimensionan el nivel de riesgo al que se exponen”.

Reacción política: alertas desde el Congreso
El tema ya genera preocupación en el ámbito político. El congresista Alejandro Aguinaga advirtió que el Estado debe tomar medidas frente a este fenómeno.
“Estamos frente a una forma moderna de captación de peruanos para la guerra. No podemos permitir que redes sociales se conviertan en canales de reclutamiento”, señaló.
En la misma línea, la congresista Sigrid Bazán, cuestionó la falta de regulación: “El Estado peruano tiene que intervenir. No podemos seguir contando muertos sin hacer nada”.
El rol del Estado: asistencia, pero sin control
El Ministerio de Relaciones Exteriores ha reiterado que su labor se limita a brindar asistencia consular, sin promover ni avalar la participación de ciudadanos en guerras extranjeras.
“Nosotros no incentivamos estos viajes. Actuamos cuando el peruano ya se encuentra en situación de riesgo”, indicaron fuentes de la Cancillería en pronunciamientos oficiales.
Sin embargo, la falta de registros oficiales dificulta cualquier acción preventiva. El resultado es un patrón que se repite: peruanos que parten en busca de oportunidades y terminan muertos, desaparecidos o abandonados en medio de un conflicto devastador.


