El presidente José María Balcázar, quien asumió el cargo el 18 de febrero de 2026 tras ser elegido por el Congreso como sucesor de José Jerí, enfrenta cuestionamientos por una ley que promovió durante su etapa como congresista en 2023 y que habría beneficiado directamente a su hijo José Balcázar Quiroz.
Según reveló el programa Cuarto Poder, la Ley 3217-1 autorizó de manera excepcional el nombramiento de docentes contratados como profesor auxiliar y asociado sin concurso público, lo que permitió que su hijo accediera a una plaza a tiempo completo en la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo, donde ambos desarrollaron su carrera académica.
Antes de la aprobación de la norma, Balcázar Quiroz tenía contratos temporales y su postulación había sido observada en 2020 por no cumplir requisitos de experiencia. La ley impulsada por su padre eliminó ese impedimento y facilitó su acceso a la plaza.
El Ministerio de Economía y Finanzas transfirió cerca de cuatro millones de soles para cubrir nombramientos en doce universidades públicas, de los cuales más de un millón se destinó a la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo.
Balcázar a pura máquina
El caso de José María Balcázar guarda similitudes con el de su antecesor, José Jerí, quien también fue cuestionado por presuntamente haber favorecido a personas de su entorno con contratos en el Estado.

Según investigaciones periodísticas, Balcázar, cuando ejercía como congresista en agosto de 2021, habría facilitado una orden de servicio por S/16 000 para su exalumna Carla Bustíos Arteaga, un día después de que esta lo visitara en su despacho.
Bustíos trabajó posteriormente en la comisión que Balcázar presidía para la elección de magistrados del Tribunal Constitucional, entre octubre de 2021 y abril de 2022, percibiendo un sueldo superior a S/5000 mensuales.


