En una noche de dientes apretados, corazones acelerados y gargantas enmudecidas por la tensión, Sporting Cristal entendió que en la Copa Libertadores nada se regala.
Hubo dominio, insistencia y angustia. No hubo goles en 90 minutos, pero sí carácter en los penales. Desde los doce pasos, el cuadro celeste derrotó 5-4 a 2 de Mayo y selló su pase a la Fase 3, demostrando que el sufrimiento también forma parte del camino a la gloria.
Dominio celeste, pero sin premio
En la vuelta de la Fase 2 de la Copa Libertadores, el conjunto rimense salió decidido a imponer condiciones. Desde el pitazo inicial tomó el control del balón y arrinconó al elenco paraguayo, que apostó por el orden defensivo y el contragolpe.


Las ocasiones llegaron, pero el gol fue esquivo. La falta de contundencia y la notable actuación del arquero Martínez mantuvieron el cero en el arco guaraní. Cada intento celeste encontraba una mano salvadora o un bloqueo providencial.

2 de Mayo resistió con dignidad
En el complemento, el trámite no cambió demasiado. Sporting Cristal monopolizó la posesión y generó las situaciones más claras, mientras 2 de Mayo se replegó con disciplina y valentía, defendiendo cada pelota como si fuera la última.

El reloj avanzó, la ansiedad creció y el marcador permaneció intacto. El empate sin goles obligó a definir la clasificación desde el punto penal.

Penales: temple, errores y heroísmo
La tanda fue un carrusel de emociones. Martínez atajó el remate de Benavente y puso en ventaja momentánea a los paraguayos. Sin embargo, el arquero Enríquez respondió desviando el disparo de Cáceres para devolverle la vida a los rimenses.

En el sexto turno llegó el quiebre: Coronel falló su disparo y dejó la mesa servida para que Silva no perdonara. Con serenidad, convirtió el penal decisivo y desató la celebración celeste.

Próximo reto en la Copa Libertadores
Con esta victoria en la Copa Libertadores 2025, Sporting Cristal avanzó a la Fase 3, donde enfrentará a Carabobo, que eliminó a Huachipato con un 3-1 en el global.

El sueño continental sigue intacto. Y Cristal ya dejó claro que, si hay que sufrir para avanzar, lo hará. Porque en la Libertadores, cuando no se sufre… no vale.

