En Dragon Ball Z, Dodoria y Zabón eran los secuaces de confianza de Freezer. En Piura, los alias volvieron a aparecer, pero no en una saga del anime, sino en un operativo policial que terminó con la captura de dos presuntos integrantes de una banda dedicada al fraude informático y estafa agravada.
Piura: así engañaban Dodoria y Zabón en El Indio
Agentes del Área de Robos de la Policía Nacional detuvieron en flagrancia a Edwin Javier Coveñas Reyes (34) y José Javier Coveñas Meneses (21), intervenidos en el asentamiento humano El Indio, tras ser señalados como responsables de despojar a una víctima de sus pertenencias y vaciarle las cuentas bancarias usando el engaño del supuesto premio de la Tinka.

El premio de la Tinka
Según la investigación preliminar, José Coveñas, alias Dodoria, abordó a la víctima con la historia de un boleto ganador que necesitaba ser cobrado. Bajo ese pretexto logró apoderarse de una laptop y un teléfono celular, sin que la víctima sospechara que el verdadero golpe recién comenzaba.
Con los equipos en su poder, los delincuentes accedieron a las aplicaciones financieras del agraviado y realizaron transferencias bancarias hacia una cuenta a nombre de uno de los intervenidos. El rastro digital dejado por las operaciones fue clave para su rápida identificación.

La intervención policial se produjo tras una denuncia presentada el 25 de enero. Al momento de ser interceptados, los sujetos opusieron resistencia y actuaron con violencia, lo que agravó su situación legal y sumó un nuevo delito a la investigación.
Los detenidos fueron puestos a disposición de las autoridades competentes y serán investigados por los presuntos delitos de estafa agravada, bajo la modalidad de engaño; fraude informático, por acceso indebido y transferencia de fondos y violencia y resistencia a la autoridad.
Desde la Policía Nacional advirtieron que este tipo de modalidad —que combina engaño callejero y delitos informáticos— viene siendo utilizada para vaciar cuentas bancarias en cuestión de minutos, por lo que recomendaron no entregar celulares ni claves y desconfiar de premios inesperados.
En esta historia, Dodoria y Zabón no lanzaban ataques de energía, pero el daño fue real. Esta vez, la saga terminó con ambos fuera de combate y bajo custodia policial.



