Un intenso sismo (6.0) registrado a las 21:51 horas del sábado 27 de diciembre, con epicentro frente a las costas de Chimbote, se convirtió en el movimiento telúrico más fuerte percibido en el Perú durante el 2025.
De acuerdo con el mapa preliminar de reportes ciudadanos, el temblor fue sentido a lo largo de casi todo el litoral norte y central, abarcando desde Tumbes, en el extremo norte, hasta Ica, en el sur, e, incluso, en localidades del interior como Oxapampa y Pucallpa.
El mapa, divulgado por la plataforma Asismet, recoge la percepción de la población en tiempo real. Así, muestra que la intensidad fue calificada como “fuerte” en las zonas más cercanas al epicentro, principalmente en la costa de Áncash y La Libertad.

En una amplia franja que cubre gran parte del noroeste y centro del país, incluyendo Lima, el movimiento fue descrito como “moderado”, mientras que en áreas más alejadas, como la selva central y el extremo norte, la percepción fue “ligera”.
Asismet la plataforma de especialistas en sismología, advirtió tras el análisis preliminar que, debido a la magnitud y ubicación del evento, “es de esperarse daños menores, caída de rocas y deslizamientos” en zonas sensibles de Trujillo, Virú, Chao y Chimbote, ciudades situadas en la región de mayor intensidad.

Sismo en Áncash: sin alerta de tsunami
Aunque la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina (DHN) descartó de inmediato cualquier riesgo de tsunami, las autoridades de Defensa Civil recomiendan mantener la precaución, especialmente en carreteras de montaña y laderas inestables.
El evento, que mantuvo en vilo a gran parte del país, pone en evidencia, una vez más, la permanente actividad sísmica del territorio peruano y la importancia de contar con sistemas de monitoreo y reporte accesibles a la población, como el mapa de percepción, que permite visualizar el alcance real de un sismo minutos después de ocurrido.



