El mundo musical ha sido otra vez sacudido por la violencia en dos hechos recientes que han generado preocupación. La tarde del sábado 6 de septiembre, la orquesta Son del Duke vivió un momento de terror cuando su autobús fue atacado a balazos en San Martín de Porres, Lima.
Son del Duke: cuatro balazos a bus oficial en Lima
Cuatro impactos de bala recibieron mientras el vehículo estaba estacionado en un hotel, donde los músicos descansaban tras una jornada de conciertos. Afortunadamente, no hubo heridos, pero la conmoción emocional fue profunda, lo que llevó a la agrupación a suspender todas sus presentaciones hasta nuevo aviso.

En un comunicado público, Son del Duke expresó su rechazo enérgico a la violencia y ratificó su compromiso con la música como un lenguaje de paz y esperanza. La investigación ya está en marcha, con el apoyo de la orquesta a las autoridades para esclarecer el caso.

Tony Rosado: su local de eventos también es atacado
En Piura, el ambiente también se vio alterado cuando el local nocturno Palacio del Ritmo, propiedad del cantante de cumbia Tony Rosado, fue blanco de un ataque armado la noche del jueves.
Más de seis disparos fueron efectuados contra el portón del establecimiento en el asentamiento humano Alan Perú, dejando marcas de bala y un clima de alarma entre vecinos.

No se reportaron clientes heridos debido a que el lugar estaba vacío en ese momento, aunque la presencia de familiares del artista incrementa las especulaciones sobre el trasfondo del atentado. Efectivos policiales llegaron para iniciar las diligencias pertinentes, cerrando temporalmente la avenida Circunvalación para facilitar la investigación.

Ambos incidentes han desatado una ola de empatía y solidaridad hacia las víctimas, así como un llamado urgente a las autoridades para reforzar la seguridad en espacios vinculados a la cultura y el entretenimiento.
Mientras Son del Duke enfrenta el difícil reto de pausar su carrera momentáneamente para proteger a sus integrantes, Tony Rosado y su entorno lidian con la amenaza directa que supone un ataque a un símbolo cultural en Piura.



