El terremoto de gran magnitud que golpeó la costa este de Rusia la noche del martes 29 de julio, generó una serie de tsunamis que impactaron zonas del Lejano Oriente ruso y el norte de Japón, además de activar alertas en diversos países del Pacífico, incluidos varios de América Latina.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ubicó el epicentro del sismo a unos 136 kilómetros al este de Petropávlovsk-Kamtchatski, en la península de Kamchatka, a 19 kilómetros de profundidad. La magnitud inicial reportada de 8.0 fue actualizada luego a 8.8, convirtiéndose en el terremoto más intenso registrado en esta región desde 1952, informó el Servicio Geofísico de la Academia Rusa de Ciencias.
Tsunami inundo localidad rusa: hay 2 mil evacuados
El Ministerio de Emergencias ruso confirmó que un tsunami inundó parcialmente la localidad de Severo-Kurilsk, en las islas Kuriles, donde cerca de 2 000 personas fueron evacuadas preventivamente. Videos difundidos en redes sociales mostraron calles y edificios sumergidos por el agua, aunque las autoridades aseguraron que los daños registrados no fueron de gravedad.

Japón tomó estas medidas de prevención tras alerta de tsunami
En Japón, las autoridades implementaron evacuaciones en la isla de Hokkaido, especialmente en zonas costeras de riesgo. Imágenes de televisión mostraban a residentes desplazándose a pie y en vehículos hacia áreas elevadas mientras se registraba un primer tsunami con olas de hasta 30 centímetros. Además, diversas líneas de trenes fueron suspendidas como medida precautoria.

El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico, con sede en Honolulu, emitió advertencias para una amplia franja costera que incluye Rusia, Japón, Estados Unidos y varios países latinoamericanos y territorios isleños del Pacífico.

Panorama en el Perú y otros países latinoamericanos
Se estimaron olas superiores a los tres metros de altura en zonas del noroeste de Hawái, la costa rusa y Ecuador, mientras que otras regiones como Chile, Costa Rica, Polinesia Francesa, Guam y México podrían experimentar tsunamis de entre uno y tres metros. Olas de menor tamaño, cercanas a un metro, podrían afectar áreas como Perú, Colombia, Australia, Nueva Zelanda y Taiwán.

En México, la Marina advirtió sobre corrientes fuertes en las costas desde Baja California hasta Chiapas, recomendando a la población mantenerse alejada del litoral. Por su parte, desde Alaska hasta California —incluido Hawái— las autoridades mantienen distintos niveles de alerta por tsunami.
Una de las medidas más destacadas en Japón fue la evacuación del personal en la planta nuclear de Fukushima, situada en el noreste del país y afectada gravemente por un tsunami en 2011. El operador de la instalación informó que esta acción buscaba minimizar los riesgos ante la reciente alerta. La Agencia Meteorológica de Japón insistió en la peligrosidad de los tsunamis recurrentes, llamando a la población a no acercarse ni ingresar al mar hasta que se levante la alerta.
El movimiento sísmico principal fue seguido por al menos seis réplicas, dos de ellas de magnitud significativa: 6.9 y 6.3, confirmaron las autoridades rusas. La península de Kamchatka, ubicada en una zona de convergencia tectónica entre las placas del Pacífico y Norteamérica, es reconocida por su alta actividad sísmica y volcánica, lo que explica la frecuencia y potencia de los eventos registrados.
Las autoridades a nivel mundial continúan monitoreando la situación y actualizando las recomendaciones a la población en las áreas de riesgo para garantizar una respuesta coordinada y oportuna.



