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Turista español llega a Cusco para conocer Machu Picchu, pero fallece al caerse de cerro del Valle Sagrado de los Incas

Tragedia en el Valle Sagrado: turista español muere al caer de cerro en Cusco durante caminata solitaria.

Un ciudadano español de 37 años perdió la vida en la región de Cusco, al sureste de Perú, tras caer desde una zona elevada del cerro Pinkulluna, cercano al parque arqueológico de Ollantaytambo, uno de los lugares más visitados del Valle Sagrado de los Incas.

La víctima, identificada como Ramy Bana Rodríguez, fue reportada como desaparecida el lunes, luego de salir solo a realizar una caminata por el mencionado cerro, que alberga también restos arqueológicos incaicos.

Ramy Bana Rodríguez, turista español, desapareció el lunes 23 de junio en Cusco.

Difícil rescate en una ladera rocosa

Según informó la agencia estatal Andina, los restos del turista español fueron hallados el martes por agentes de la División de Unidades de Emergencia y la División de Investigación Criminal de la Policía Nacional del Perú (PNP), en una ladera de difícil acceso.

Con autorización del Ministerio Público, el cuerpo fue trasladado hasta la ciudad de Ollantaytambo y luego enviado a la morgue de Urubamba para la necropsia de ley.

Sendero sin señalización y con tramos peligrosos

El jefe de la Macro Región Policial del Cusco, general Julio Becerra, declaró que todo indica que el turista perdió el equilibrio y cayó mientras ascendía por un tramo peligroso del cerro Pinkulluna, que no cuenta con señalización ni control de ingreso.

Aunque se encuentra frente a la fortaleza de Ollantaytambo, este cerro es de libre acceso, lo que representa un riesgo para visitantes que no conocen la geografía del lugar.

Un punto histórico sin protección suficiente

Ollantaytambo fue una fortaleza inca clave para el acceso a Machu Picchu y jugó un rol estratégico en la defensa del Imperio Inca.

Sin embargo, los cerros y caminos adyacentes, como Pinkulluna, carecen de las mínimas condiciones de seguridad turística, lo que ha encendido nuevamente el debate sobre la seguridad de los visitantes en zonas históricas sin supervisión.