La minería ilegal se ha convertido en el mayor generador de ingresos ilícitos en el país, por encima del narcotráfico, advirtió este miércoles el presidente del Consejo de Ministros, Gustavo Adrianzén, durante una conferencia de prensa en Palacio de Gobierno.
«Estamos enfrentando un delito que mueve más dinero que el narcotráfico», aseguró el CEO del Gabinete Ministerial, al referirse al impacto de la actividad minera ilegal en zonas como la provincia de Pataz, en La Libertad.
Pataz es de oro
Según Adrianzén, solo en esa localidad se extrae aproximadamente un tercio de todo el oro que se produce en el país.
La advertencia se da en un contexto de violencia creciente: el pasado domingo, trece trabajadores fueron secuestrados y asesinados por bandas vinculadas al crimen organizado que controlan zonas mineras ilegales.
«Este problema no nace con este Gobierno, pero lo estamos enfrentando con decisión. Desde junio de 2024 hasta abril, hemos ejecutado 33 operativos de interdicción en Pataz», remarcó el primer ministro.
Por su parte, el ministro de Defensa, Walter Astudillo, sostuvo que el país atraviesa «un momento muy difícil» y que la reacción del Ejecutivo ha sido «inmediata». Anunció que el estado de emergencia en Pataz se prorrogará por 30 días desde el 9 de mayo, y que el control del orden interno será asumido por las Fuerzas Armadas bajo un comando unificado liderado por un general del Ejército.
Gobierno toma acciones
La operación incluirá el despliegue de 500 militares y 1.000 efectivos policiales especializados. Además, se construye una base policial en la mina Poderosa, la más importante de la zona, y tres puestos de control adicionales en los accesos a la provincia.
«Esta batalla no se ganará solo con fuerza, sino con unidad y firmeza dentro del marco de la ley», afirmó Astudillo.
El ministro de Energía y Minas, Jorge Luis Montero, también participó en la conferencia y sostuvo que el Estado ha respondido con fuerza: “No hay plan B. Se ha movilizado al Ejército y se están convocando a los mejores cuadros para retomar el control del territorio”.
Finalmente, anunció la creación de una mesa de diálogo para el desarrollo sostenible de Pataz, como parte de un enfoque integral para recuperar la gobernabilidad y enfrentar la criminalidad organizada en la región.


