InicioFruta frescaViruela del mono: prostitución y promiscuidad homosexual disparan contagios

Viruela del mono: prostitución y promiscuidad homosexual disparan contagios

En el Perú se reportaron más de 2 mil casos de esta enfermedad. En La Libertad, cifra se elevó a 105. Autoridades fiscalizan saunas, bares, discotecas y prostíbulos para verificar cumplimiento de protocolos sanitarios.

Es una noche cualquiera de un día cualquiera en la urbanización Miraflores y por ahí anda Marcia. Viste un pantalón negro, una blusa roja escotada que deja ver sus senos, tacos altos y su cartera. El frío parece no importarle. Las miradas y las burlas, tampoco. Camina una cuadra. Regresa. Se recuesta en la pared de una de las tiendas de la cuadra 10 de la avenida Miraflores a la espera de un cliente. Un auto se estaciona. Desde el asiento del copiloto, un hombre le habla y Marcia se acerca. Se baja la mascarilla de tela. Sonríe. Pero no pasa nada. El auto arranca.

Ahora pasan dos amigos y la misma jarana. Para los comerciantes de la zona, Marcia es como una vecina más. Hace más de 10 años que se dedica a la prostitución en la vía pública. Siempre en la misma cuadra. Aunque de cuando en cuando recorre otras calles colindantes para evitar los operativos de las autoridades. Marcia conoce estas calles tanto como las de su natural Tarapoto, cuando Marcia era Marcos.

Apenas tenía 8 años cuando el depravado de su tío lo ultrajó. Desde entonces, Marcia asegura que empezó a sentir atracción por los hombres y deseó convertirse en mujer en todo el sentido de la palabra. Ahora luce senos y glúteos redondos y esconde en el maquillaje esos recuerdos que a veces la traicionan. 

Tiene 49 años y sigue ganándose la vida como vendedora de caricias. Pero parece desconocer los riesgos a los que se expone. En Trujillo, varias zonas han sido tomadas por trabajadoras que ofrecen sexo a cambio de dinero; pero que también coquetean con enfermedades de transmisión sexual, la covid-19 y la viruela del mono.

Según advirtió el jefe del Instituto Nacional de Salud (INS), Víctor Juárez, el contacto sexual ha sido una de las causas más frecuentes de la viruela del mono a escala internacional y en Perú parece ocurrir lo mismo tras la revisión de los casos reportados hasta el momento, los cuales superan los 2 015.

Explicó que muchos de los casos reportados en el país presentan lesiones anogenitales, lo cual sugiere un contacto sexual; aunque otros casos se relacionan con el acercamiento o roce de las personas con ropa contaminada de secreciones o el contagio vía aérea.

“El contacto sexual parece ser ahora la vía principal de contagio y la conducta de riesgo son los múltiples contactos sexuales o el contacto sexual”, comentó hace unas semanas en una entrevista al canal TV Perú.

La av. Miraflores se ha convertido en una zona rosa de Trujillo.

En alerta
En La Libertad, los casos confirmados de viruela del mono se elevaron a 105. Dos en Ascope y 103 en Trujillo. Hay otros 167 casos probables notificados por la Gerencia Regional de Salud (Geresa).

La jefa de epidemiología, Ana Burga Vega, confirmó que algunos de los infectados con la enfermedad símica son pacientes seropositivos y una cantidad considerable pertenece a la comunidad LGTB. “Si bien es cierto, se ha encontrado que muchas personas con VIH se han infectado, y muchas tienen una orientación sexual homosexual. El tema es que no tienen una única pareja sexual. Muchas veces tienen parejas desconocidas, así contraen y esparcen enfermedades”, declaró a Buenapepa.

Burga Vega mostró su preocupación por el comercio sexual, especialmente el clandestino, pues, a su entender, “no se puede controlar”. “Nos preocupa el comercio sexual callejero. Ese es el más peligroso. No se puede controlar. Ahí podríamos encontrar muchos casos. El trabajo que hacemos es visitas de consejería para que tengan un sexo más seguro. Que si presentan lesiones se aíslen, pero no se puede hacer nada más y eso lo hace muy peligroso”.

Agregó que se viene fiscalizando diversos locales —entre bares, discotecas, saunas y prostíbulos— que son puntos de encuentro sexual en Trujillo. En esos operativos se intervino cuatro saunas por no cumplir las condiciones sanitarias. Aunque no se recomendó su cierre a la municipalidad, sí se trabaja el tema preventivo con los administradores.

“Tenemos un buen porcentaje de personas que se infectan por el contacto íntimo, cercano. No solo es el sexo; un abrazo, una caricia también son formas de contraer la viruela del mono. Hay que tener cuidado. Lo importante es tener una sola pareja sexual. Ahí hay riesgo de contraer muchas enfermedades”, sostuvo.

“Estamos fiscalizando discotecas, bares, saunas, lugares que son puntos de encuentro sexual. Preocupa también el comercio sexual callejero. Ese es de mayor riesgo”

Ana Burga Vega, jefa de Epidemiología de la Geresa

Fiebre de sábado
En los últimos tres años, la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT) emitió el permiso de funcionamiento a unos 17 negocios del rubro de diversión —entre bares, karaokes, pubs, cantinas y discotecas—, con lo que cifra de locales de este rubro superan los 30 en el distrito de Trujillo. La gerenta de Desarrollo Económico Local, Angélica Villanueva Guerrero, declaró a este medio que se viene monitoreando el cumplimiento de los protocolos sanitarios y de seguridad. 

“Las infracciones se imponen a los locales, no a las personas. Si Salud considera que un establecimiento no reúne las condiciones de salubridad se impone sanciones al dueño del local. Nosotros participamos conjuntamente con ellos en los operativos”, dijo.

Intervenciones esporádicas no consiguen erradicar la prostitución callejera.

¿Y el meretricio clandestino?
“La prostitución no está prohibida, caso contrario Trujillo no tendría los cuatro prostíbulos que tiene. Las trabajadoras sexuales son revisadas por el área de salud, tienen que pasar controles. Esta actividad tiene reglas prefijadas. Es una actividad legal”, explicó el abogado penalista y docente universitario, Luis Miguel Saldaña Monzón.

Aclaró que cuando este oficio se ejerce de forma ilegal —es decir de manera clandestina y sin ser regulada— puede ser sancionada penalmente por el delito de afectación contra la salud pública.

“No hay delito en el código penal que hable del delito de prostitución. La prostitución formal no está sancionada por ley. Cuando se ejerce de manera informal es otra figura. En ese caso sí se tipifica como afectación a la salud pública. Si una mujer o un homosexual afecta a la salud pública responde penalmente. Si contagia a alguien de Sida responde penalmente como lesiones. Igual por casos de viruela del mono. La sanción penal está en proporción a la gravedad de las lesiones que pueden darse”, declaró.

Lo que dice la OMS
A fines de julio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) difundió un estudio que alertaba sobre la rápida propagación de la viruela del mono en diversos países. Citó que los funcionarios de salud pública y los portavoces de las organizaciones LGBTQIA de EE. UU. y Europa han tenido problemas para encontrar la forma de comunicar los riesgos del virus a los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, sin estigmatizarlos.

Aunque cualquiera puede contagiarse, un estudio publicado en el New England Journal of Medicine revela que el 98 % de los casos han sido detectados en hombres que tienen sexo con hombres.

La investigación, que analizó 520 casos en 16 países, entre abril y junio de 2022, indica que en el 95 % de ellos el virus se transmitió por “actividad sexual”. Pero los autores dejaron en claro que “no hay evidencia clara de transmisión a través de semen o fluidos vaginales” y solo se ha demostrado que se produce a través de grandes gotitas respiratorias o el contacto cercano o directo con lesiones cutáneas.